16
Entendí que no era para mí. Así que
resolví soltarla y dejarla ir.
La fiscalía sostiene que fue
homicidio. Aseguran que debí subirla a la azotea y no dejarla caer al vacío.
17
Hacía horas que estaba pescando sin
capturar nada. Entonces, algo tiró del sedal. El hombre empezó a halar.
¡Oh horror! Lo que venía prendido del
anzuelo era su cabeza.
No vio al sujeto detrás suyo que
sostenía un machete.
18
Mi enamorada siempre se sonrojaba cada
que le decía que quería todo de ella.
No entiendo por qué gritó cuando
empecé a sacarle los ojos.
19
¿Recuerdas aquel día que dijiste que
deseabas morir?
¡Debiste ponerlo por escrito!
Ahora me acusan de homicidio.
¡Si yo solo cumplía tus deseos!
20
El hombre despertó en una caverna
oscura, una tumba. Los gusanos reptaban dentro y fuera de su cuerpo creyendo
que estaba muerto. Empezó a gritar y a desgarrarse el cuerpo para liberarse de
los bichos.
El médico de turno se llevó un
aparatito a la boca:
—¡Emergencia! El paciente de la celda
53 vuelve a autolesionarse.
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