martes, 30 de agosto de 2022

Debajo de la cama

   El hijo de Casandra, que contaba con siete años de edad, había adquirido, hacía poco, el mal hábito de irse a meter a la cama con ella y su marido. Su excusa siempre era la misma:

―Hay alguien debajo de la cama.

Un par de noches después:

―Hay alguien debajo de la cama.

Casandra no le creía. Su esposo, menos. Pero el pequeño era la luz de sus ojos, de modo que lo dejaban hacer.

lunes, 22 de agosto de 2022

Viernes 13

 

Mis amigos y yo salíamos de parranda a menudo, generalmente una vez a la semana. Nos gustaba ir a las cantinas y a los bares (no diré que nos gustaba ir a los antros porque en nuestro pueblo no existen tales establecimientos). Otras veces nos limitábamos a quedarnos en casa. Comprábamos las cervezas, el aguardiente y las drogas y nos reuníamos en la casa de alguno de los que nos apuntábamos a la fiesta. Otras veces nos reuníamos en las esquinas y allí tomábamos, hacíamos escándalo y nos emborrachábamos hasta casi perder la cordura.

Escribo este relato para contarles un suceso que me ocurrió en una de estas borracheras. Casualmente ocurrió un viernes 13. Estaba borracho a más no poder y había consumido cocaína a raudales. Pensarán que lo supersticioso, lo borracho y lo drogado me hicieron delirar, pero yo no creo que todo haya sido producto de mi subconsciente. Pero no estoy escribiendo esto para convencerme a mí mismo, ni para convencerlos a ustedes de que lo que experimenté fue real, de manera que a partir de estas líneas me limitaré a referir lo acontecido.

sábado, 20 de agosto de 2022

Microcuentos 16-20

 

16

Entendí que no era para mí. Así que resolví soltarla y dejarla ir.

La fiscalía sostiene que fue homicidio. Aseguran que debí subirla a la azotea y no dejarla caer al vacío.

 

17

Hacía horas que estaba pescando sin capturar nada. Entonces, algo tiró del sedal. El hombre empezó a halar.

¡Oh horror! Lo que venía prendido del anzuelo era su cabeza.

No vio al sujeto detrás suyo que sostenía un machete.

jueves, 18 de agosto de 2022

Escape

Estaba en la cocina asando una loncha de carne cuando escuché el ruido. Fue un golpe sordo, como de algo que cae en el suelo.

Dejé la carne en la parrilla y corrí al cobertizo ubicado en la parte trasera de la casa. El ruido me puso nervioso. No es común que yo tenga miedo, pero en ese momento lo tenía. No es un ruido que esté acostumbrado a oír. No en el cobertizo. No a menos que sea yo quien lo provoque.

martes, 16 de agosto de 2022

La cita

Camilo amaba a su esposa. Se habían casado hacía diez años, cuando ambos eran bastante jóvenes aún. Tenían un hijo de cinco años que era un encanto. Adoraba a su esposa, pero ya no la encontraba sexualmente atractiva. El sexo con ella se había convertido en una monotonía sin remedio. Fue por ello que decidió buscar complacer sus apetitos carnales en otras mujeres.

Al principio buscó la compañía de prostitutas. Pero estas no tenían nada que envidiarle a su esposa. Así que desistió de esta alternativa.

Amigos y compañeros de trabajo le recomendaron una página web (la mayoría, esposos infieles igual que él) en la que podía conseguir citas con mujeres mucho mejores que cualquier prostituta. Al principio sintió temor, ya que lo veía como algo peligroso, pero al final terminó por ceder y consintió con encontrarse en un motel con una de las chicas de la página. La chica era joven, casi una adolescente (justo lo que su voracidad anhelaba), era rubia y tenía un cuerpo de diosa (sus fotografías en ropa interior y jeans, puestas en la página lo demostraban). Así que acordó hora, lugar y día con la aludida y cerró su laptop.

viernes, 12 de agosto de 2022

Microcuentos 11-15

   11

Hacía semanas que estaban atrapados en aquel agujero, esperando un rescate que nunca se dio. Sin comida, bebiendo apenas las gotas que caían del cielo.

Su amigo había muerto esa mañana. A él las tripas le rugían. Carne es carne y a él el hambre lo estaba matando.

 

lunes, 8 de agosto de 2022

Vagabundo

 

Encontré al hombre en un callejón oscuro, junto a unos contenedores de basura. Ya era de madrugada y todo estaba muy frío. La sangre del hombre todavía estaba caliente. Las tripas me rugieron por enésima vez. Hacía muchos días que no comía más que trozos de fruta podrida que iba encontrando en mi interminable deambular.

El hombre abrió los ojos cuando me arrodillé a su lado.

―¡Ayuda! ―musitó.

A la escasa luz de la luna, la sangre parecía negra. Tenía rajado el vientre y el olor a mierda predominaba en el lugar.

―Me atacaron ―continuó el hombre. Le costaba un mundo articular palabra―. Eran dos. Me robaron y… y… y me mataron.

viernes, 5 de agosto de 2022

El vecino y su perro

 

   Cuando Peter se mudó a su nueva casa, lo que menos esperaba era un vecino misterioso y lleno de secretos. Sin embargo, eso fue lo que encontró.

Desempleado durante casi un año (afortunadamente no tenía esposa ni hijos que mantener, de lo contrario todos hubieran muerto de hambre), y con sus exiguos ahorros casi agotados, no tuvo más opción que aceptar un empleo de gobierno para dar clases en escuela del área rural. Su nuevo hogar (lo único que su salario mínimo le permitía pagar) era una casita de una sola planta y dos habitaciones: el dormitorio y otra que era a su vez cocina, comedor y que tendría que servir también de sala. 

El camión de mudanza llegó a su nueva casa durante el crepúsculo de un viernes sombrío. Cuando terminó de desempacar sus pertenencias ya era noche cerrada y un titilante foco eléctrico llenaba de amarillenta luz la cocina-comedor. 

lunes, 1 de agosto de 2022

Microcuentos 6-10

 

6

Nuestro hijo de cinco años empezó a llamar a su madre. La llamó, la llamó…

Abrace a mi esposa y le dije que no fuera. Nuestro hijo era mudo.

 

7

Lo primero que supo fue que su madre no lo quería.

Al final sintió dolor cuando una tijera empezó a cortar su pierna recién formada.