sábado, 29 de abril de 2023

Microcuentos 86-90

86

Era su primer aniversario. Había decorado con esmero el comedor: rosas, velas, música romántica. La vajilla era importada y las copas de cristal; había dedicado toda la tarde a preparar el salmón, el vino era de una cosecha antiquísima. Se vistió elegante, de traje, como en la boda, se aplicó colonia y una rosa en la solapa.

Durante la cena le contó su día con jovialidad, como tantas otras noches. Ella lo oía. Cuando terminó, empezó a llorar. La foto, parco recuerdo de cuando ella vivía, estaba recostada en el respaldo de la otra silla. 

miércoles, 12 de abril de 2023

El sótano

 Estaba de pie ante las escaleras, justo en la boca del agujero. Sentía gotas de sudor en la frente y en las sienes; el miedo se le enroscaba como una serpiente. No era de noche, es más, afuera el sol brillaba con fuerza, pero hacia abajo sólo se veía negrura. No iba a bajar, no podía. El monstruo del sótano lo atraparía si descendía. Y si lo atrapaba, sólo Dios sabía lo que le haría.

―¿Qué esperas? ―gritó su madre desde la cocina―. Date prisa o no hay trato.

Lo había mandado a buscar un frasco de cola, que estaba en un estante al pie de las escaleras, según le dijo. Lo quería para pegar un jarrón que él mismo había tirado por accidente hacía no mucho rato. Sabía de su miedo al sótano. Por eso lo había enviado. Si bajaba, le dijo, no lo castigaría por lo del jarrón, es más, lo premiaría con una salida al cine.

Eran un buen trato. No obstante, hacer la parte que le tocaba a él, esa era la parte difícil. La boca del sótano continuaba allí, invariable en su lúgubre y ominoso aspecto. Abajo, allá donde la luz de arriba ya no alcanzaba, parecía que se movía algo. «¡El monstruo!» Y él sin luz para mirar desde allí. Su madre no lo había permitido. Tenía que llegar hasta el apagador de abajo para tener luz.

martes, 4 de abril de 2023

La sombra de la muerte

El mundo está lleno de sucesos cuya única explicación atribuible es lo de sobrenatural, misterioso o cosa del más allá. Esto sucede porque simple y llanamente nuestra mente no logra vislumbrar una explicación lógica aplicable a tales acontecimientos. Ahora mismo podría narraros una serie de hechos que el mundo ha calificado como sobrenaturales, y que en efecto parecen serlo. Sin embargo, en esta ocasión me limitaré a contarles algo que me llamó mucho la atención, que durante muchos años ha dado vueltas en mi cabeza, y que he llegado a clasificar como uno de esos eventos sobrenaturales.

Sentado aquí en mi escritorio, mientras mi dulce esposa me prepara un café en la otra habitación, he decidido trascribir esta historia al papel.

Ahora lo acontecido:

Encontrábame recién casado con mi esposa, Jessica, cuando recibí una nota de un muy querido amigo. Este amigo no era otro que el Sr. Rómulo, un adinerado caballero de la ciudad. Rómulo era de mi misma edad, más sin embargo se las ingeniaba para parecer mucho mayor que yo, siempre irradiaba una gran fuerza, absoluta confianza y seguridad, y no era por su dinero, de eso estoy seguro. Creo más bien que era algo intrínseco e inherente en él.

La nota era de su puño y letra, en la cual me pedía de favor que fuese a visitarlo a su casa. Últimamente se encontraba sumido en una profunda melancolía y creía que yo podía ayudarle a superarla. También me encomendaba que llevase a mi esposa para que hiciese compañía a la suya.